Se pude comer barato en los pequeños restaurantes, la mayoría de los cuales son negocios familiares.
El menú
es variado. Se indica cualquier cosa al azar y se nos atiende deprisa. Normalmente se nos sirve con arroz, fideos, o un plato coloreado con verduras, trozos de carne o huevos en salsa (las salsas chinas cubren casi todos los platos dot
á
ndolos de consistencia y sirviendo como principal fuente de sabor, además de hace decir a otros pueblos vecinos, como los japoneses, que
“la comida china es grasienta”).
Este tipo de restaurantes son tan frecuentados, que normalmente uno pide que la comida restante sea envuelta para terminarla en casa.